domingo, 30 de marzo de 2014

Mario Mendoza en Cali

Una manera de lanzar este blog, como lo había pensado, sería con una entrevista corta a mi Maestro personal Mario Mendoza. El 25 de Marzo de 2014 arribó a Cali a visitar mi Proyecto Biblioghetto, como también a participar como panelista del Conversatorio los Retos de formar lectores y escritores en una ciudad violenta como Cali. Acá les dejo la entrevista y en la próxima semana les entregaré la crónica de una visita maravillosa.

Maestro Mario Mendoza, qué significa para vos venir a Cali?
Una ciudad que he tenido olvidada durante un buen tiempo. Una ciudad con la que no creé lazos estrechos ni cordones umbilicales potentes durante los últimos años. Tengo lazos evidentemente con Bogotá que es el lugar en el que escribo, donde estoy y donde vivo, y creé lazos también con Medellín, que es una ciudad que ha tenido unos alcaldes muy pendientes y muy atentos de lo que significa Lectura y Escritura como bases fundamentales de una democracia participativa. Pero con Cali no. Con Cali no he creado esa red, ni he creado esos contactos, entonces creo que este viaje significa de alguna manera para mí unirme entrañablemente a una ciudad con la que tengo una enorme gratitud y muchos afectos puestos aquí de mi juventud, pero de la cual me desprendí, me alejé. Entonces me alegra muchísimo saber que ya tengo amigos y que vamos creando una familia. Ya en mi mapa de referencias afectivas, está Cali y eso lo tenía completamente perdido.

En un panorama nacional, cómo se ve Cali literariamente?
Muy mal, muy mal, muy mal. Tiene una tasa de lectura muy bajita. Tanto a las editoriales como a los autores es una ciudad que cada vez les interesa menos y no tiene el prestigio, ni la envergadura, ni la fuerza, ni la respetabilidad de una ciudad como Medellín que ha tenido unas políticas públicas tan fuertes en el caso de lectura y escritura. Hoy en día con Fajardo en la Gobernación de Antioquía, creo que ellos están alrededor del 45% del presupuesto de la inversión, en Educación. 45% es demasiado, es increíble, de ahí el lema que tienen ellos de Antioquía la más Educada. Yo creo que eso lo preparó Fajardo desde la Alcaldía, lo reforzó Alonso Salazar, que es un escritor, y ahora con un gobernador, evidentemente el salto en educación va a ser muy fuerte. Uno de los países que ha hecho énfasis en esa década que nos han dado para salir del subdesarrollo, es Ecuador. Ecuador está haciendo unas universidades impresionantes y hay un programa decenal de educación para el próximo decenio, en donde las políticas sobre todo de Lectura y Escritura son, no me sorprendería si pueden ser a la vuelta de muy poco tiempo las más altas del continente.

Cali no aparece por ninguna parte como referente. Cali no aparece como una sociedad preocupada a fondo realmente por lo que se llama Patrimonio Inmaterial. Y para mí las jornadas de reflexión como el Conversatorio: Los retos de formar lectores y escritores en una ciudad violenta como Cali, significan una enorme sorpresa. Ver a la gente, a los maestros del Distrito, a los profesores de los estudiantes realmente preocupados y con deseos de empezar a tejer un cambio.

Cuál o cuáles fueron los motivos para escribir una novela como Buda Blues?
La desesperación. La angustia. La fatiga. El estar contra las cuerdas. El ver que “algo va a pasar” de manera muy macabra. Ver que hay un ataque frontal contra la población civil a nivel mundial y que nadie decía nada, nadie anunciaba nada, nadie preparaba a la gente para lo que se estaba cocinando en la sombra, y me pareció que había, tarde o temprano, que hacer algo al respecto. Y empecé a escribir. Yo ya tenía a los anarcoprimitivistas entre ojos. Yo ya sabía que en algún momento me iba a meter con ellos en nivel literario. Y bueno, llegó el momento y me di cuenta que eso coincidió con el ataque que hizo Wall Street y que creó el cambio de coordenadas. Chomsky habla de un Capitalismo Salvaje a un Capitalismo Depredador. Y había que ponerle la cara al asunto. Solo en América Latina creó 40 millones de indigentes. 40 Millones es un país entero. En Europa y en Estados Unidos esa cifra está por establecerse. Pero la gran mayoría de la clase media se vino a pique, se arruinó. Los bancos empezaron a extorsionar. Y hay algo que podríamos llamar o que podríamos denominar Terrorismo de Estado. Terrorismo de Estado significa que somos atacados por el propio establecimiento, por las propias autoridades y por la propia Ley. Y eso tarde o temprano había que decirlo y está en Buda Blues. Es el anuncio de una hecatombe que llegó justo cuando yo puse el punto final de la novela. En ese momento estaba sucediendo lo que yo ya venía narrando hace un año. Es una Novela de anticipación.

Guglielmo Ferrero dice que los Libros y la Lectura deben ayudar a un país a luchar con las palabras antes que con las armas. Porqué los escritores, maestros y pensadores no son los hombres de poder de nuestro país?
Es una excelente pregunta. Yo creo que primero hemos subido al poder a Analfabetas Funcionales y es una componenda mafiosa, ellos están ligados a las estructuras criminales, muchos de ellos. Y muchos de ellos han hecho pactos en la sombra y han negociado de mala manera el país. Y por el otro lado creo que hay una clase ilustrada que viene del romanticismo. La imagen del romanticismo que hemos heredado es la imagen de un artista o de un intelectual que piensa cosas muy profundas y entonces está lejos de los demás, se aísla, está en una torre de marfil. Y ese sujeto lo admiramos mucho porque está, casi que, bordeando la genialidad en una interdimensión a la que los demás seres humanos no podemos llegar. Esa pose del genio incomprendido o del artista romántico es la que ha primado durante los últimos 200 años. Nosotros los intelectuales y los artistas tenemos esa herencia nefasta de irnos alejando y de ir creando el mito de nuestra propia inteligencia. Y resulta que es al revés. Yo creo que hay que romper el cerco, hay que salir de la torre rápido, cruzar el foso con el dragón, matar el dragón y salir a dar la gran batalla por el cambio.

Si hay un arma poderosa para el cambio es la biblioteca, es un arma tremenda. Pero pertenecemos a unos mitos, pertenecemos a una serie de imágenes que hemos heredado y que son difíciles de romper. Y hay sociedades en las que no es así. Fíjate por ejemplo en México hizo una revolución, la de 1910. Es la primera del mundo. Y eso muestra que el intelectual y el artista Mexicano son muy combativos a nivel social. Sale y da la gran batalla que tiene que dar. Nosotros somos más conservadores y pertenecemos a ese romanticismo de José Asunción Silva. El gran romántico atormentado. Yo pertenezco a otra escuela.

Tu literatura está marcada por una serie de sucesos que han marcado también a nuestro país. Ahora que se está en aras de alcanzar la Paz, qué pensás que vaya a suceder, qué augurios tenés?
Me encantaría. Me encantaría que lográramos el proceso de Paz. Yo tengo la teoría, no sé si estoy equivocado, si me llego a equivocar ni modo y de pronto peco de ingenuo, pero creo que Santos está intentando la Paz para mirar si después del proceso logramos la década de Educación y de Cultura al poder, para lograr transformar una sociedad. Necesitamos primero pacificar el país en buenos términos a través del debate democrático y de la mesa de negociaciones. Y si logramos eso alcanzamos más inversión extranjera y quizás logremos derivar tanto dinero hacia el presupuesto de la Guerra que se lleva prácticamente todo. Solamente abastecer a los soldados es un dineral, una fortuna diaria. La guerra es una fortuna de todos los días. Si dejamos de gastar en la guerra y recoger ese dinero para empezar a invertirlo en lo que necesitamos de verdad que es enviar a nuestros muchachos a las mejores universidades, subir los índices de educación, la tasa de lectura per cápita, creo que logramos pegar el salto entre el 2014 y el 2025. Entonces me encantaría que se firmara la Paz con las FARC, me encantaría que se sumara el ELN y que todos empujáramos en la misma dirección, podríamos volvernos un fenómeno mundial parecido a Corea o a Singapur. Aunque esa violencia urbana que no depende de las FARC o el ELN es la más difícil para mí, es la que está en mi obra, es la que queda.

Yo he dicho varias veces que de nada nos sirve firmar la Paz en Cuba si estamos en guerra entre nosotros mismos. Esa es la más difícil, de hecho a mí no me preocupa tanto que no logremos la Paz política. Yo creo que sí es posible, pero la Violencia Transpolítica esa es la más compleja. Eso significa de alguna manera volver a Cultura Ciudadana y cierta educación sobre la democracia que es algo que tuvo Mockus, Fajardo y Alonso Salazar en Medellín. No conozco otro Alcalde que haya hecho énfasis. Bogotá ha estado huérfana los últimos 15 años de una persona que tome las riendas de una cultura ciudadana.

Cali es una ciudad de identidad cultural marcada por la salsa, por la rumba, las discotecas. Cómo articular eso con la literatura urbana y darle un protagonismo a Cali?
No lo sé. He leído extraordinarios narradores caleños entre ellos Caicedo. Qué Viva la Música es el paso finalmente del Rock a la Salsa. Es el paso de los rockeros y de cómo lentamente la juventud va tomando conciencia de que la salsa le pertenece, que es suya, que los ritmos afros como el tambor y la percusión es algo que está incorporado en el inconsciente colectivo. Umberto Valverde en Bomba Camará es un ejemplo de ello. Y otra serie de narradores ha insistido en esa herencia, pero no lo sé. Creo que los propios narradores caleños irán encontrando las voces, los ritmos, el compromiso y en el Conversatorio lo sentí mucho. Sentí en intervenciones como la de Kevin Alexis García, como la de Yesid Toro, que hay talentos que están atentos y muy preocupados por entrar a narrar esta ciudad por lo que le ha pasado a ella.

Pero no lo sé. No sé por dónde irán encontrando los intersticios, los huecos, los agujeros, cómo van a permear o agujerear el discurso para poder llegar. Además no hay fórmulas.